El equipo de toda la vida, bien dimensionado y bien programado. Que es donde está el truco.
Un descalcificador de intercambio iónico hace pasar el agua por una resina que retira el calcio y el magnesio, y cada cierto tiempo se regenera con salmuera. Para acertar hay que saber dos cosas: la dureza del agua que te entra, en grados franceses, y cuánta agua gastáis al día en casa. Con eso se calcula el volumen de resina y cada cuánto va a regenerar.
Instalamos el equipo a la entrada general, con su bypass para poder aislarlo sin quedarte sin agua, y dejamos siempre una toma de agua sin descalcificar para el riego. Lo programamos por volumen y no por días, que gasta menos sal y menos agua, y te enseñamos a echar la sal y a mirar el nivel. Después venimos a revisarlo una vez al año.
Cálculo por dureza y consumo real
Instalación con bypass en la entrada general
Toma sin descalcificar para el riego
Programación por volumen, no por días
Puesta en marcha y análisis de salida
Revisión anual y reposición de sal
El apartado completo y lo demás que hacemos.